Nuestra Historia
La mejor faja es la que olvidas que traes puesta.
Casi todo lo que existe en esta categoría falla de una de dos maneras: se marca bajo la ropa o deja de sostener a media tarde. SUALTA nace para hacer lo contrario: una línea pequeña y deliberada de piezas sin costuras, diseñadas para ser invisibles bajo la tela y para seguir cumpliendo su función al final de la noche.

La idea
Una faja debe ser infraestructura, no un evento.
Una prenda moldeadora tiene un solo trabajo —sostener una silueta debajo de otra prenda— y se juzga por completo por lo que no se ve. Si hay un relieve en el borde, un enrollado en la cintura o una costura clavándose en las costillas a la tercera hora, la prenda falló, por buena que fuera la foto de campaña.
Por eso diseñamos al revés, empezando por los puntos de falla. Cada decisión de la línea arranca con una pregunta sobre la hora diez, no sobre la hora uno: ¿el borde sigue plano?, ¿la banda sigue agarrando?, ¿puedes respirar hondo?

El acabado
Bordes sellados, no dobladillos cosidos.
Un dobladillo cosido crea un relieve, y ese relieve se marca bajo la seda, el jersey y cualquier tejido ajustado. Es la razón número uno por la que se nota que traes faja.
Nuestros bordes se sellan con láser en lugar de coserse, así que la prenda termina en un acabado limpio y afinado que queda al ras de la piel. Es una forma más cara de terminar una prenda y es toda la diferencia entre una faja que funciona y una que se detecta desde el otro lado del salón.

El agarre
Compresión que aguanta diez horas.
Apretar es fácil. Apretar y transpirar al mismo tiempo es lo difícil. Usamos tejidos con elasticidad en cuatro direcciones y el panel moldeador va tejido, no cosido encima, así que ninguna costura se clava en la cintura al sentarte ni hay un parche rígido peleando con tu movimiento.
Una banda continua de silicona agarra todo el contorno de la cintura, y eso es lo que evita que una prenda de talle alto se vaya bajando a lo largo de la noche. Nunca deberías tener que acomodarte la faja frente al espejo del baño.

La línea
Tres piezas. Eso es toda la colección.
Una faja de talle alto para el día a día, un body con un acabado lo bastante bueno como para usarse de blusa, y una faja de cuerpo completo para el look que no admite errores. Nada más.
Preferimos hacer tres cosas realmente bien antes que publicar un catálogo de sesenta prendas casi idénticas y dejarte adivinar. Si una pieza no le gana a lo que ya tienes en el cajón, no entra al sitio.
Innegociable
Cuatro cosas que no recortamos.
Bordes sellados en cada pieza
Ningún dobladillo cosido donde la prenda toca la piel. Si puede dejar marca, no sale a la venta.
Silicona que agarra de verdad
Una banda continua, no unos puntitos impresos. Tiene que sostener un día entero de estar sentada, de pie y bailando.
Compresión con la que puedas respirar
Moldear debe cambiar tu silueta, no tu postura. Nada en la línea está hecho para aguantarse.
Forro de algodón, siempre
Todas nuestras piezas llevan forro de algodón donde importa. Es lo básico, y se omite constantemente.
Hecha para usarse, no para admirarse en un cajón.
Empieza por la pieza que resuelve el problema que más se te repite al vestirte. Si estás entre dos tallas o no sabes qué estilo va con tu clóset, la guía de tallas lo explica bien.
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Escríbenos a care@sualta.com y te respondemos en menos de 24 horas, de lunes a viernes. Sin bots ni números de ticket que nunca vuelves a ver.